Y resonaba en su cabeza una canción de su infancia, la ametrallaba y no sabía por qué: "caracol, col, col...saca los cuernos al sol".


Tampoco sabía porque empezaban igual ingenuidad e ingeniería.


Hacía tiempo, que no sabía de nada, 
si nada son otras cuatro letras, con inicial mayúscula, consonantes y vocales.


Al final, él también sería nada. Con mayúsculas también. Nada.