Y cuanto más lejos, más imposibles o posibles difíciles se me ocurren. 
Pero al final, cuando vuelve, todo pasa.
Y ya sólo me conformo con que me siga desabrochando con la misma torpeza,
las ganas,
y con que aunque sean milimetrados
estén, esos momentos,
que luego se recuerdan a distancia,
cuanto más lejos más.