Caballero,

La pasada noche, no dormí. Me acosté, pero no dormí. Bueno, realmente ya hace tiempo, que duermo poco y mal, tampoco vamos ahora a exagerar.
El reloj de su vecino, es un infierno.
Sus sábanas, he pensado que bien podríamos hacer unas cortinillas con ellas, con lo que le sobra para taparse usted, no le parece?
Si he de decir, no duermo bien en su cama, pero me despierto mejor.

                                   At(i)entamente,

                                                   Su Señorita.