Piedra, papel o tijeras.



Esa es la gran teoría de esta noche para las próximas equis  vueltas a la esfera del reloj:  
Si pierdo los papeles, no me quiten  mis tijeras, a menos que lancen piedras.


Me he aliado con Darwin y la selección del más fuerte.  Si vienen piedras, hazte papel. Si pierdes los papeles, acuérdate que aún te quedan tijeras. Y si te cortan, las alas, por ejemplo, lánzales piedras. Prometo no volver a formular más teorías bajo la aleación de  ansiolíticos, con insomnio, cafeína y reflexiones nocturnas. Yo era un intento de mujer como Freud mandaría y ahora le engaño con Darwin y sus ideas. De peor en menos, y sin tijeras.