Esta noche, he soñado que leías mi blog, uno por uno releías mis miedos y sensaciones, nuestros mejores momentos y los que sólo han sido buenos. Sonreías, creo que te gustaba saberte el protagonista indiscutible de todo eso. En una de ellas ibas a escribirme un comentario, empezaba algo así como: ¿No crees qué sería maravilloso...?

Me he despertado, y ya sabes lo que pasa cuando eso sucede y estás al alcance. No, seguía soñando. Supongo que hasta en los sueños se puede soñar. Soñaba que soñaba contigo.

Ahora sí, cuando me he despertado, la cama estaba vacía pero no he podido reprimirme la necesidad de susurrarte: Feliz Navidad.