Prodespropósitos para las siguientes páginas del calendario:

Te pediré todo y más pero solo esperaré que me ofrezcas lo necesario.
Que lo mismo, pase conmigo, que no te falte de nada. 

Que el último beso no tenga que esperar por el penúltimo desde el domingo, y lo mismo pase con el primero.
Que el peor de tus vicios sea quererme y la mejor metadona decírmelo.


Así, en plural, y en bajito,
como los versos, de b y sin r, que nos quedan.