Mostrando entradas con la etiqueta Co(r)azón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Co(r)azón. Mostrar todas las entradas


Ya dijo Dickens que hay cuerdas en el corazón humano que sería mejor no hacer vibrar,
por si no vibran, por si no encuentras las cuerdas, por si no hay corazón humano.






Te concedo un café, 
para pensarte.



Si quedan posos, te quedas.
Si no queda nada, me voy.



Hasta el último trago.




Y te lo diré bajito, a susurros,
y que no se entere ni tu nuca, ni esta luna de enero,
de los secretos que las comisuras de mis labios
tienen con tus pupilas. 



Y ella le escribe con los calcetines puestos, el pijama y la chaqueta de lana, el pelo recogido y tres pinzas mal colocadas, con la libreta apoyada sobre su muslo izquierdo, donde aún nota el calor de su mano. Esta tarde de otoño gris la incitaba a correr para ir buscarlo, a donde haga falta, a ver si han vuelto los caracoles a su pecho y si aún brillan las estrellas en su espalda. No es que se muera de ganas, ni lo vaya a hacer ni tan siquiera se lo plantee, pero lo piensa y lo desea, a él, no el ir a buscarlo; que ella no es de esas, o no era. Porque ya no sabe como era ella antes de él, o no quiere recordarlo o simplemente no necesita el pasado para vivir el presente. Porque a ella, ya no le llegan las mantas para pasar el invierno, que siempre tiene frío si no es el calor de sus brazos el que la abriga. Y esta tarde hace un frío terrible, ella se pregunta si él también lo nota. Como nota ella su barba en su pecho, o el frío en los dedos al escribir canciones de Rafa Pons en los cristales empañados de su coche, para leerlas a contraluz toda la semana y no olvidarse que los asientos y los cristales todavía hablan de ellos. Y también se pregunta si se daría cuenta de que las estrellas se ven mejor si llueve ahí fuera; que sólo le escribe de lunes a jueves; que si le tiene cerca, le faltan las letras; que le llama luego aunque le sobren dos letras, que aún tiene la ventana abierta...


...que aún no sabe a donde mirar para ver esas estrellas que llevan su nombre.