Por una vez, para variar y sin que sirva de precedente, las mentiras serán de las de verdad.

Entonces podría decirte lo más simple y evidente, pero eso ya deberías saberlo. Lo saben todos, como no vas a saberlo tu, que eres el objeto directo de mis verbos en primera persona de pretexto perfecto. Sin embargo, y para no variar y sentar un precedente, en uno de mis arrebatos te lo diré.

Ven, y sácame de quicio, o de aquí.